Entra en vigencia norma que regula las emisiones de olor del sector pesquero y beneficiará a más de 138 mil personas en 11 regiones
La regulación establece nuevas exigencias para plantas de harina y aceite de pescado, además de fábricas de alimento para peces, con el objetivo de reducir los impactos por olores en comunidades cercanas.
Aysén.– Este martes 17 de junio entró oficialmente en vigencia la Norma de Emisión de Olores para el Sector Pesquero, una regulación impulsada por el Ministerio del Medio Ambiente que establece, por primera vez en Chile, exigencias específicas para controlar las emisiones odoríferas provenientes de plantas de harina y aceite de pescado, así como de instalaciones dedicadas a la elaboración de alimento para peces.
La nueva normativa se aplicará a 32 fuentes emisoras distribuidas entre las regiones de Arica y Parinacota y Magallanes, incluyendo la Región de Aysén, beneficiando a más de 138 mil personas que residen en sectores cercanos a este tipo de industrias.
La regulación contempla dos grandes líneas de acción. Por una parte, fija límites concretos para las emisiones de olor y, por otra, establece una serie de buenas prácticas operacionales destinadas a prevenir la generación de olores durante el funcionamiento habitual de las instalaciones.
En el caso de las plantas existentes que aún no han incorporado tecnologías de control, la norma exige reducir sus emisiones de olor en un 70% dentro de un plazo de cuatro años. Asimismo, aquellas instalaciones que ya cuentan con sistemas de abatimiento deberán acreditar un impacto máximo de 5 unidades de olor (percentil 98), mientras que las nuevas fuentes deberán cumplir un estándar más exigente de 3 unidades de olor.
El Seremi del Medio Ambiente de Aysén, Eugenio Canales, valoró la entrada en vigencia de esta normativa, señalando que representa un avance significativo en materia ambiental.
“La entrada en vigencia de esta norma representa un paso concreto hacia una mejor convivencia entre las actividades productivas y las personas. El control de olores es una preocupación legítima de las comunidades y esta regulación entrega reglas claras, plazos definidos y herramientas para avanzar hacia procesos productivos más sostenibles y con mayores estándares ambientales”, indicó.
La elaboración de esta regulación comenzó en 2019 y consideró mesas de trabajo con representantes de la industria, organizaciones gremiales y ciudadanía, además de un proceso de consulta pública que recibió 120 observaciones.
Desde el Ministerio del Medio Ambiente explicaron que la norma fue diseñada considerando las mejores técnicas disponibles a nivel nacional e internacional, adaptadas a la realidad tecnológica del sector pesquero chileno.
La fiscalización del cumplimiento estará a cargo de la Superintendencia del Medio Ambiente (SMA), organismo que verificará la implementación de las medidas exigidas y el cumplimiento de los límites establecidos.
Con esta nueva regulación, el país avanza en la implementación de instrumentos orientados a reducir los impactos ambientales asociados a los olores industriales, promoviendo una mejor calidad de vida para las comunidades y un desarrollo productivo más sostenible.